Domestic Violence  
Myths & Facts

La violencia doméstica es un crimen que envuelve un patrón de comportamiento abusivo en una relación íntima donde una persona quiere controlar y dominar a la otra.  Este comportamiento abusivo puede ser físico, sexual, psicológico, o verbal el cúal provoca que la víctima se sienta asustada, “perdida”, dependiente, e insegura.  Los niños de padres maltratados tienden a enfrentarse a estos mismos miedos y realidades.


Myths & Facts:

Mito: “La violencia doméstica es un asunto familiar y privado”
Realidad: La violencia doméstica, también llamada abuso, maltrato y violencia intra-familiar, no es sólo un asunto o problema familiar.  Este es un crimen que tiene serias repercusiones.

 

Mito: “La violencia no es un asunto realmente serio”
Realidad: Violencia doméstica incluye amenazas, empujones, puñetazos, cachetadas, estrangular, asalto sexual, y agresión con armas.  Es raro que estos episodios ocurran una sola vez, por lo general estos se intensifican en frecuencia y severidad.    Cualquier acto de violencia doméstica debe tomarse seriamente.

 

Mito: “La violencia doméstica es violencia física”
Realidad: Puedeque el abuso no siempre envuelva violencia física, pero una víctima puede estar siendo abusada verbal, emocional y/o psicológicamente.  Estas formas de abuso pueden ser tan aterrorizantes y debilitantes que las víctimas con frecuencia tienen  baja auto-estima, depresión, y soledad.

 

Mito: “Las víctimas provocan la violencia en sus parejas”
Realidad: Las víctimas no controlan el comportamiento violento de sus abusadores.  Las víctimas no tienen la culpa de lo que esta pasando y no merecen ser abusadas.  Sea cual sea el problema que exista en una relación de pareja no es justificable ni aceptable el uso de la violencia.

 

Mito: “Nadie abusaría de una esposa o novia embarazada”
Realidad: La violencia doméstica frecuentemente empieza o se intensifica durante el embarazo.  Según evidencia presentada frente al congreso de los Estados Unidos se  demuestró que un 50% de los esposos abusivos maltratan a sus esposas durante el embarazo.  Otras estadísticas muestran que entre un 25% y 40% de mujeres maltratadas fueron agredidas durante el embarazo.

 

Mito: “Violencia doméstica no pasa en mi vecindario”
Realidad: La violencia doméstica le puede pasar a personas de todas las edades, razas, y religiones.   Pasa en todos los niveles socio-económicos y eduacionales, pasa en relaciones heterosexuales, homosexuales y transexuales. La violencia doméstica pasa en todo lugar.

 

Mito:  “Los abusadores tienen problemas mentales”
Realidad: El maltrato es un comportamiento aprendido, no una enfermedad mental.  Las experiencias de la infancia y los mensajes que la sociedad transmite están afirmando que la violencia es una forma efectiva de alcanzar poder y control sobre sus parejas.  Los abusadores son responsables por sus acciones. 

 

Mito: “El abuso de drugas y alcohol causa la violencia doméstica”
Realidad: Los abusadores frecuentemente inventan excusas para justificar sus comportamientos violentos.  Alegan que pierden el control debido al alcohol o al uso de drogas, o por el estrés extremo.  Aunque el abuso de las drogas y del alcohol puede intensificar un comportamiento violento ya existente, estos no son la causa de la violencia doméstica.

 

Mito: “Es fácil para una víctima dejar a su abusador/abusadora”
Realidad:

Existen muchas razones por las cuales se hace díficil que una víctima abandone a su abusador/a:

  • Los estudios muestran que una persona maltratada se expone a mayor riesgo cuando él/ella intenta abandonar al abusador/a.

  • La pareja puede haber usado la violencia en el pasado cuando la víctima intentó marcharse.

  • Puede que la víctima desconozca los recursos que están disponibles para asistirle en la salida. 

  • Si la víctima depende económicamente del abusador y sale con sus hijos el/ella tendrá que enfrentarse a ciertas privaciones.

  • Puede que la asistencia social y el sistema judicial hayan sido indiferentes, insensibles o ineficacez  en el pasado.

  • La presión cultural, religiosa, o familiar puede haber hecho creer a la víctima que su deber era mantener el matrimonio o relación sin importar lo que esto le costara.

  • Los vínculos emocionales de la víctima hacia el abusador puden ser todavía muy fuertes y puede que esta guarde la esperanza de que la violencia va a terminar. 

  • Para mayoría de las personas terminar una relación  no es una decisión fácil.